La tenosinovitis de De Quervain es una de las causas más frecuentes de dolor en la base del pulgar y en el lado del pulgar de la muñeca. Se produce por la inflamación de los tendones que permiten mover y separar el pulgar, provocando dolor al sujetar objetos, levantar peso o realizar movimientos repetitivos con la mano.
Muchas personas llegan a consulta diciendo frases como: “me duele la muñeca al cargar a mi bebé”, “me duele abrir una botella”, “me duele al exprimir un trapo”, “no puedo levantar una sartén” o “me duele al agarrar el volante del coche”. En la mayoría de los casos, estas molestias corresponden a una tenosinovitis de De Quervain.
Cuando no se trata oportunamente, el dolor puede aumentar progresivamente y dificultar actividades tan sencillas como vestirse, cocinar, escribir, utilizar el teléfono celular o cargar a un hijo.
Como traumatólogo y cirujano de mano, realizo una valoración especializada para confirmar el diagnóstico y ofrecer un tratamiento individualizado que permita aliviar el dolor y recuperar la función normal de la mano.
¿Qué es la tenosinovitis de De Quervain?
En la cara lateral de la muñeca, justo en la base del pulgar, existen dos tendones llamados abductor largo del pulgar (APL) y extensor corto del pulgar (EPB).
Estos tendones pasan por un túnel estrecho conocido como primer compartimento extensor.
Cuando el revestimiento que rodea estos tendones se inflama o el compartimento se vuelve demasiado estrecho, el deslizamiento deja de ser normal y aparece dolor cada vez que el pulgar se mueve.
¿Quién tiene mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad?
La tenosinovitis de De Quervain puede presentarse en cualquier persona, pero existen grupos en los que es especialmente frecuente.
Uno de los más conocidos es el de las mujeres durante el embarazo y, sobre todo, después del nacimiento de su bebé. El movimiento repetitivo de levantar al recién nacido, sostenerlo para alimentarlo o cargarlo durante varias horas al día genera una sobrecarga constante sobre los tendones del pulgar. Actualmente también se observa con frecuencia en padres que participan activamente en el cuidado de sus hijos, por lo que esta lesión ya no es exclusiva de las madres.
También es común en personas cuya profesión requiere movimientos repetitivos del pulgar y la muñeca o fuerza constante de agarre, entre ellas:
Aunque estas actividades aumentan el riesgo, la enfermedad también puede aparecer sin una causa claramente identificable.
Síntomas
Los síntomas suelen desarrollarse de forma gradual.
Los más frecuentes incluyen:
En algunos pacientes el dolor puede extenderse hacia el antebrazo.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es principalmente clínico.
Durante la consulta se realiza una exploración física detallada, incluyendo maniobras específicas como la prueba de Finkelstein, una de las más utilizadas para confirmar esta enfermedad.
Cuando existe duda diagnóstica o se sospechan otras lesiones asociadas, pueden solicitarse:
También es importante diferenciar esta enfermedad de problemas como la rizartrosis del pulgar, lesiones ligamentarias, gangliones, síndrome de Wartenberg o fracturas ocultas del escafoides.
Tratamiento conservador
En la mayoría de los pacientes el tratamiento inicial no requiere cirugía.
Dependiendo de cada caso puede incluir:
Cuando el tratamiento se inicia de forma temprana, muchos pacientes presentan una mejoría significativa.
¿Cuándo se recomienda la cirugía?
La cirugía puede indicarse cuando:
La cirugía consiste en liberar el primer compartimento extensor, permitiendo que los tendones recuperen un deslizamiento normal.
Durante el procedimiento también es importante identificar la presencia de subcompartimentos del tendón extensor corto del pulgar, una variante anatómica frecuente que, si no se libera completamente, puede favorecer la persistencia de los síntomas.
Es una cirugía ambulatoria con excelentes resultados cuando existe una indicación adecuada.
Recuperación
Después de la cirugía se inicia movilidad temprana del pulgar.
La mayoría de los pacientes recupera progresivamente la fuerza y puede volver a sus actividades habituales en pocas semanas, dependiendo del tipo de trabajo y de la evolución individual.
¿Cuándo acudir con un cirujano de mano?
Es recomendable acudir si presentas:
Un diagnóstico oportuno permite iniciar el tratamiento antes de que el dolor limite significativamente la función de la mano.
Agenda una valoración especializada
Si presentas dolor en la base del pulgar, molestias al cargar a tu bebé o dificultad para realizar actividades cotidianas con la mano, una valoración especializada puede confirmar si se trata de una tenosinovitis de De Quervain y definir el tratamiento más adecuado. Un manejo oportuno permite aliviar el dolor, recuperar la movilidad y volver con seguridad a tus actividades personales, familiares, laborales y deportivas.
Sí. La tenosinovitis de De Quervain es muy frecuente durante el posparto por la combinación de cambios hormonales y el esfuerzo repetitivo de cargar y cuidar al bebé.
Sí. Actualmente es cada vez más frecuente en padres que participan activamente en el cuidado de sus hijos.
No siempre. Muchos pacientes mejoran con férulas, terapia e infiltraciones. La cirugía se reserva para quienes no responden al tratamiento conservador.
Cuando está correctamente indicada y aplicada por un especialista, suele ser un tratamiento seguro y muy efectivo.
Sí. La liberación del primer compartimento extensor ofrece una alta tasa de éxito y permite recuperar la función normal de la mano en la gran mayoría de los pacientes.